AQUELLOS PINOS VERDES

Tus hojas marchitas en el tiempo

Entristecen su espacio

En el alba dormida

Las raices de tu cuerpo envejeciendo

Sobre la tierra seca

Desnuda y vacia

 

Sobre las palmas de tus manos

Y en lo sangriento de tus brazos

Se acobijaban nuevas vidas

 

Aves desorbitadas en su ascenso

Sobre tu sombra prevalecian

 

Ahora un cumulo de espanto

En la tierra sagrada en que dormias

Ahora un desierto incansable

Ya no tengo tu compañia

 

Manos inescrupulosas te mataron

Manos envenenadas

Manos llenas de ira

 

Tu corazon destrozaron en mil pedazos

Con aquel hacha que cego  tu vida

 

Ahora solo queda tu recuerdo

Desde aquella hermosa infancia mia

Ahora queda tu ausencia

Tu rebaño de alegria

 

Ahora ni el silbido de aquel viento

Ni las tantas aves que en ti vivian

Tus hojas secas insaciables

poco a poco partirian.

 

Hace muchos años en la casa comunal de los curos

Existian 6 pinos verdes, que me hicieron compañia

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